Un streamer de Fortnite golpea a su pareja embarazada mientras estaba en vivo

Fortnite sigue llegando con fuerza a los hogares de millones de personas alrededor del mundo. Es por eso que algunos gamers deciden comenzar a hacer streaming mientras juegan al popular Battle Royal.

Sin embargo, no todos quienes deciden hacer streaming son excelentes personas. Al contrario, la toxicidad en la comunidad es enorme y muy extrema. Pero el caso que veremos a continuación es uno de los peores relacionados a este juego.

Peor que perder dinero

Anteriormente hemos hablado ya de algunas cuantas polémicas relacionadas a jugadores de Fortnite. Las cuales en su mayoría involucran a niños gastando todo el dinero sus familias en objetos del juego.

Fortnite violencia

Pero esto es diferente, ya que involucra violencia domestica transmitida en vivo. Esto ocurrió en Australia el 10 de Diciembre del año pasado. Los eventos comenzaron gracias a que la esposa del jugador lo llamó a cenar, pero él se negó ya que se encontraba transmitiendo en vivo.

La mujer se desesperó y comenzó a arrojar distintas cosas al streamer y a su equipo. Cosas dentro de las que se encuentra una tetera, con la que causó daño a su pareja, Luke Munday.

En respuesta a las agresiones, el streamer se puso de pie y entre gritos, golpeó a Grace Campbell en el rostro. Lo cual hizo que ella terminara en el suelo gritando, cabe destacar que ella estaba embarazada en esos momentos. Además de que sus dos hijos pequeños estaban presentes y vieron todo lo ocurrido.

A partir de entonces, ambas personas fueron acusadas de violencia doméstica y fue recientemente que Luke Munday fue encontrado culpable de asalto común.

Se espera que su sentencia se dicte el 26 de Agosto de este mismo año, por lo que él queda a la espera. Mientras que a Grace Campbell se le acusó de dos casos de violencia doméstica, uno de los cuales causó daños a la víctima.

Gracias a lo anterior se le otorgó una fianza pero con condiciones. En donde se le prohibió acercarse a Luke Munday y a reportarse 3 veces a la semana en la estación de policía.

Fuente: The Sydney Morning Herald.

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